Generación Z: ¿conocen las 15 características de los nacidos entre 1995 y 2010?

Nacidos entre 1995 y 2010, son el grupo de población que llega con cambios importantes respecto a los “millennials”. Estas son sus credenciales.

Cuando los “millennials” empiezan a ocupar puestos de responsabilidad en la vida política y socialmente ya disponen de un espacio público en el que se reconocen y se los reconoce, el paso inexorable del tiempo nos ha entregado su nueva criatura: la Generación Z. Y eso, ¿es para quererles mucho o para echarse a temblar?

Nacidos entre 1995 y 2010, se les llama Z por ser los sucesores de los “millennials”. Estos también son denominados Generación Y, aunque ha cuajado más la primera denominación.

¿Y qué define a la Generación Z?

  1. Son nativos tecnológicos. Nacieron entre smartphones, tablets y pantallas de plasma pero a diferencia de los “millennials”, que se incorporaron a ellos con algo de aprendizaje posterior, los Z han descubierto las instrucciones del producto sin que nadie les enseñe. Así ocurre que pulsan todo a su alrededor y saben hacer una selfi o siguen una lista de vídeos de Youtube. Los bebés Z tienen sus puzles en el móvil de papá y emiten sus primeras parrafadas frente al smartphone para que las escuche la abuela…
  2. En el aprendizaje se muestran muy independientes. Acuden a internet para todo y ahí se empapan de tutoriales.
  3. Los youtubers son sus maestros. Hay auténticos gurús  que, más allá de las acciones que muestran, ejercen autoridad sobre su público y marcan un estilo de vida: formas de vestir, marcas, consumo de productos, opinión sobre el alcohol o las drogas…
  4. Su franja de tiempo de atención es muy breve. La media está en 8 segundos: hay que tener en cuenta esto si uno quiere que les llegue cierto mensaje. Por eso su forma de comunicar más eficaz es Instagram y Snapchat: una frase como máximo.
  5. Se sumergen en la multitarea y la espiral de la hiperatención: hay un multitasking (aparente) que les “permite” ver una serie, consultar una pantalla, escribir otro documento, hablar por whatsapp… Todo a un tiempo.
  6. Prometen como emprendedores. El 73% de los adolescentes sueña con tener su propio negocio o llevar a cabo una idea de trabajo.
  7. Son independientes. Mientras que los millennials se encuentran a gusto en la casa de los padres, la Generación Z valora la independencia económica que les permita levantar el vuelo y tener su propia casa.
  8. Son consumidores exigentes. Quieren transparencia en el mercado. Exigen que las marcas sean leales y les hablen de cómo ha sido el proceso de fabricación del producto: responsabilidad social corporativa, respeto al medio ambiente… Leen con lupa las etiquetas. Dejan opiniones favorables o críticas en la red acerca de cualquier servicio.
  9. Lo mismo ocurre con la empresa donde podrán trabajar: les piden disponer de tiempo para su vida personal y que dé un salario justo.
  10. Se forman para profesiones que todavía hoy desconocemos, vinculadas al sector tecnológico (inteligencia artificial, comunicaciones…).
  11. Amigos sin fronteras: contactan con jóvenes de su misma generación en otros países y viajan para conocerse. Es la globalización en términos de amistad y amor. Están muy abiertos a aprender otros idiomas, no necesariamente el inglés.
  12. Nacidos (o criados) en plena crisis económica. Saben que deben ganarse por sus propios méritos lo que quieran obtener y que todo puede oscilar de hoy para mañana. No son aburguesados ni conformistas.
  13. La imagen antes que las palabras. Son claramente de imágenes (reales o virtuales) y de emojis. Por eso Instagram es su territorio de comunicación preferido: rápido, con fotografía y breve. Esto puede conllevarles serios problemas de comunicación en su entorno: les cuesta gestionar sentimientos, no son proclives a profesiones como la Medicina.
  14. Son de raíz altruísta. A un 60% le gustaría hacer un trabajo que mejorara el mundo. Un 26% ha hecho algún tipo de voluntariado. Y un 76% se preocupa por la conservación del medio ambiente.
  15. Poseen un coeficiente intelectual más alto que las generaciones precedentes. Según un estudio de la Universidad de Stanford, esto se debe a la transferencia cultural o generacional.

Fuente: Aleteia Español

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